—¡De ninguna manera señor licenciado! — Exclamó Serena cuando el ministerio público dijo que Rodrigo llevaría su proceso encerrado en el reclusorio — Usted está tratando a mi cliente como si fuera un criminal cuando él aquí es la única víctima. —Abogada, entiendo su punto, pero ya pasaron las setenta y dos horas que tenía su cliente para solicitar su fianza y su abogado no ha presentado la solicitud. —No la presentó porque el abogado de oficio que le asignaron es un inepto, y además se violentaron sus derechos al no permitirle hacer una llamada. Exijo que me otorguen treinta y seis horas para realizar los trámites necesarios y solicitar la fianza. —Serena yo…tú sabes que no tengo el dinero para pagar una fianza —dijo Rodrigo tratando de que el ministerio público no escuchara. —Tú no te

