Que ironía más grande de la vida. ¿Vino? Esperaba que Gianni pudiera verlo porque estaba segura de que moriría al ver las lindas botellas de vino metidas en un lindo y dorado contenedor con hielos. Era una noche de bodas despues de todo, así que no culpaba a las mucamas de sus amargos intentos por amenizarla. La villa tenia muchas habitaciones y la principal, estaba cubierta de hermosa seda blanca que parecía leche. El suelo, cubierto de una alfombra tan suave que desee quitarme los zapatos y sentarme sobre ella para poder disfrutar de esa textura tan amena. Era una habitación bonita. La cama tenia doseles y cortinas de seda del mismo color y las ventanas, ondeban ligeras cortinas con la entrada del viento. Era una villa solitaria, pero a lo lejos, al asomarme por el ventanal, pude ver

