55

679 Palabras

- Despierta, hermosa. Escucho la voz de Alexander susurrando las palabras a mi oido con dulzura. -Es muy temprano aún. Déjame dormir cinco minutos más -me quejo con voz chiquita y haciendo pucheros. -Vamos tomatico, no seas perezosa y despierta, mira que ya nos tenemos que ir. - Pero todavía no me has dicho para donde vamos. - Y no te diré. Es una sorpresa así que vamos, levántate de la cama y así me acompañas a ducharme -me guiña un ojo. - Hubieras empezado con esa invitación, bombón -suelto con picardía. Hago a un lado el grueso edredón que era lo único que cubría mi desnudez. Alexander se muerde el labio inferior y su mirada lobuna me recorre de pies a cabeza y no puedo evitar cubrir con mi mano el lugar donde tengo la enorme cicatriz que me quedo tras el trasplante de corazón.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR