Estoy concentrado en mi trabajo hasta que suena el teléfono de mi oficina, miro la hora en el reloj de mi muñeca y me doy cuenta que aún no ha pasado la hora que dije que no me molestaran por lo que decido ignorarlo, pero el constante repique del teléfono me desespera así que contesto de mala gana. - Señorita Williams le dije que nada de llamadas por una hora. -se nota el mal humor en mi voz- - S..si señor, lo sé disculpe, pero es que su hermana no para de llamar, dice que es urgente comunicarse con usted, y su móvil está apagado, así que... - ¿Sylvie ha estado llamando? - Si señor insistentemente. - Ok... ya le marco. Señorita Williams por favor traiga me una taza de café bien cargada. - Enseguia señor... -cuelga- Tomo mi teléfono móvil de mi escritorio, lo enciendo y le marco a S

