- Al fin llegamos, estoy muerta de cansancio. Q - No te quejes tanto, tu fuiste quien quiso venir de inmediato, bien podríamos haber venido mañana. - Oh no, de eso nada Mer, bastante que has hecho sufrir a ese pobre hombre, hasta su madre a intentado contactarte y como no lo logro me llamaron a mi. - Como sea, salgamos de esto y me regresas a la finca. -No, para allá no vas a regresar a si tenga que encerrarse en mi casa, deja de ser tan orgullosa, acepta que tu reacción no fue la mejor, no puedes culpar a Alexander por las decisiones de tu padre. - Si, si... ya he escuchado eso bastante. - me cruzo de brazos y me escurro en el asiento del auto como niña pequeña.- -Vamos mujer, sube allí, dale una oportunidad, arreglen sus cosas, sabes tan bien como yo que te mueres de ganas de verl

