— ¿Qué hacemos aquí? ¿No dijiste que iríamos a comer? —preguntó la chica al bajar de la bicicleta y ver que no había restaurantes cerca pero sí reconoció una tienda— ¿Esta no es la tienda de mascotas que vimos la primera vez...? —miró a TaeOh quien sonrió tomando su mano. El chico no le dijo nada, entraron a la tienda y los animalitos enloquecieron al ver a Larisa, todos querían que los tocaran o acariciaran, la chica por supuesto no pudo evitar ponerles atención, pero seguía sin entender que hacían allí. — Escoge uno. — ¿Qué? —Larisa lo miró con ojos bien abiertos, el peliazul sonrió divertido colocando unos mechones de su cabello detrás de su oreja. — Dijiste que querías una mascota, ¿Recuerdas? Creo que sería lindo que cuidáramos de una, si en un futuro llegas a irte...ese animalito

