TaeOh no dejaba de hablar sobre mañana y lo emocionante que sería esa comida con su "amiga" y su novio, Larisa en cambio iba quizás más seria de lo normal escuchándolo a medias. En su mente había hecho una conexión rápida, TaeOh nunca le dijo el nombre de la chica que le gustaba. Pero ya no era necesario. — ¿Lari? —la chica parpadeó varias veces. Tae se dirigía a ella al dejar la bicicleta en su lugar, estaban frente al edificio—Oye, ¿Me estás escuchando? Llevas callada todo el viaje a casa... — ¿Es MinAh? —preguntó interrumpiéndolo—Ya sabes, la chica que te hizo llorar y.…a la que ibas a darle el brazalete—señaló— ¿Es MinAh? — Sí, era ella. Larisa no supo si iba a creerle, pero se atrevería a contarle. — Ella es una sirena, TaeOh, sentí una desagradable sensación cuando tocó mi mano

