Capítulo 44

1053 Palabras

La tensión en la habitación era espesa, cargada de silencios que decían más que cualquier palabra. Gino se quedó quieto por un instante, evaluando sus opciones. Greta lo observó con ojos afilados, con el pulso acelerado pero el rostro impasible. Un golpe seco en la puerta rompió el momento. —Tenemos que irnos, jefe —dijo un hombre desde el otro lado—. Hay movimiento afuera. La viuda le ha ordenado no meterse en la disputa y abandonar el orfanato. Gino apretó la mandíbula, maldiciendo entre dientes. Parecía debatirse entre dejarla allí o arrastrarla con él, pero la decisión fue tomada por la urgencia del momento. —Nos vamos —ordenó. Uno de sus hombres se acercó, esperando recibir órdenes sobre qué hacer con Greta. —Vigílenla —espetó Gino con fastidio—. No sale de aquí. Y con eso, sin

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR