William convenció a Mónica de que el sería capaz de amar a Andy como si fuera su propio hijo, que sólo necesitaba una oportunidad para demostrarlo. — Andy es mi vida — dijo ella dando un tierno beso en la frente de su bebé. – — Entiendo — dijo él — ¿Pero por qué no me lo habías dicho? Tengo un mes aquí Mónica y no entiendo por qué no me habías dicho que tenías un hijo – — Lo siento William, no lo hice porque no sabía que tanto podía confiar en ti y porque no había pasado por mi mente tener una relación contigo; como comprenderás si debo ir a Australia contigo, Andy y Ashanti tienen que venir conmigo, yo no puedo confiar el cuidado de mi hijo a cualquier persona y menos a un desconocido en un lugar extraño. — Si lo entiendo, y no te preocupes, entiendo que no lo puedes d

