Capítulo 15

2113 Palabras
Había pasado una semana. Prácticamente no había comido nada, había hecho un teatro para Alex y María. Solo hablaba lo necesario para que no notaran la profunda tristeza que tenía. Me sentía con pocas ganas, pero sentía que podía sobrevivir. No tenía nada en el estómago y decidí hacerme algo rápido, unas sopas de pollo con verduras, sin embargo, el olor me trajo una sensación horrible, termine haciendo arcadas, como no tenía nada en el estómago no salió nada. Me veía terrible. Sentí un movimiento en mi terraza, hacia días no salía de mi habitación y hoy por fin tuve fuerzas para bañarme y caminar hacia mi cocina. Salí y no vi a nadie, pero pude ver el montón de correspondencia que había esparcidas por todos los lados. Mire el periódico y lo vi. Ahí estaba Charles y ella. Se habían casado. Cuando por fin creí que podía salir adelante, otra vez, se instaló en mi pecho un dolor agudo. El dolor que se siente cuando te rompen el corazón. Primera plana sección sociales Campanas de boda El magnate Charles Guerra se casó con la modelo de pasarela Natalia Ventimiglia, la hija del empresario italiano Roger Ventimiglia. La boda se realizó en el jardín de la mansión de los padres de la novia, en una ceremonia íntima, solo familiares asistieron a la unión, contó con 30 invitados. Entre rumores de infidelidad por parte del novio la relación prosperó en gran medida y hoy día podemos decir felicidades a la familia Guerra Ventimiglia. Entre otros detalles la boda contó con la asistencia de…. Me perdí en llanto, ya no supe más nada de mí. Solo podía calmar mi dolor llorando. No supe más de mí. Me la pase entre vomitar, llorar y dormir, así transcurrieron varios días. Me escondí en mi casa, no quise saber más del mundo exterior. No le contesté más a Alex ni a María que estaba por fuera de la ciudad. Mi teléfono sonó en alguna parte de mi habitación tantas veces que al final creo que murió así como mis ganas de levantarme de esta cama. Cuando todo fracasó todo con Richard, tuve el apoyo máximo de mi familia, de amigos incluso de sus padres, superé uno de los episodios que creía yo el más terribles de mi vida, pero ciertamente me quede corta. Sentí un dolor muy fuerte en mi estómago, me sentía mareada, incluso acostada en mi cama. Había sido tan egoísta con las personas que me amaban, mi hijo que es lo que debería ser más importante para mí. Decidí salir de este entumecimiento. Por él, sería el mi razón de vivir, me costó tanto entender eso. Entender que mi hijo es todo para mí y ya nada más. Me levanté con mi malestar, tal vez si bebía un poco de agua se me pasaría. Trate de caminar hacia el baño pero pronto la oscuridad se apoderó de mí. -“Antonia, Antonia por favor despierta, no te vayas, no puedes irte antes que yo” decía una voz que conocía muy bien. Richard. Sentí sus brazos envolviendo mi flácido cuerpo. -“Antonia por favor no me hagas esto, reacciona” fue lo último que escuché, mis fuerzas se habían acabado. POV Alex Algo estaba pasando. Mi madre no contestaba el teléfono hacían 4 días, yo sabía que estaba en algo, porque la conozco bien, pero quería darle su espacio. Pero creo que me equivoque. Debí presionar los botones para que ella hablara, peor aún, debí tomar un vuelo e inspeccionar por mí mismo. No me perdono si a mi mamá le pasa algo. Llame a mi tía María pero ella no está en la ciudad y ella esta tan angustiada como yo. Porque mi mamá tiene el celular apagado. No me alarme hasta hoy. Llamé a Andrés, pero él no se encontraba sino hasta la noche en la ciudad. Estaba en un pueblo cercano haciendo unos trabajos. Mi madre no tenía amigos. Pobre de ella, no me había percatado que mi mama era un bicho social. No socializaba con nadie a parte de su familia. Mi padre y yo absorbimos todo su tiempo y cuidado. Estoy frente al computador comprando los tiquetes del primer vuelo hacia mi hogar, quiero ver a mi madre. Desafortunadamente hasta las 4 p.m., estaba hecho un manojo de nervios. No alcanzaba a entender que estaba pasando, estaba tan absorto en mis exámenes y trabajos de la universidad. Estaba en los últimos semestres y había tomado créditos extras para salir más temprano, con la finalidad de conseguir empleo rápidamente y alivianar cargas a mis padres, sobre todo a mi madre. -“eso es”. Lo recordé. Llamaré a mi padre, sé que ellos no manejan la relación más cordial pero mi desespero era más, así que perdí todo hasta el resentimiento y la vergüenza. -“Hola Alex, hijo ¿Cómo estás?” me saludo apenas contestó. -“no muy bien papá, en realidad estoy muy preocupado” dije con voz apesarada. -“¿Que pasa hijo? No me asustes” me respondió con voz preocupada al otro lado del teléfono. -“Papá, es mi mamá. Tiene 4 días que no me contesta y no puedo localizarla, mi tía no está en la ciudad, Andrés tampoco y yo estoy desesperado. Nunca pasamos mucho tiempo sin saber uno del otro” le explique a mi padre -“¿hijo quieres que vaya a verificar en su casa?” me pregunto mi padre -“por favor, lo apreciaría mucho” dije sintiéndome un poco aliviado. -“está bien, mándame por mensaje donde guardan la llave de repuesto, ¿está bien?” -“gracias papá, enseguida”. Finalmente le mande un mensaje a mi papá con el dato solicitado. A la espera que el me llamara. Tome mi mochila con mi laptop, algo de ropa y me aventuré a irme. Me excuse con los profesores, alegando problemas personales como iba bien no había problema siempre y cuando me pusiera al día. Tome un autobús y me dirigí al aeropuerto a esperar. Tal vez estaba exagerando, si no pasaba nada de todas maneras iría a ver a mi mamá, después de perder su trabajo no creía que estuviera bien. POV Richard Mi hijo me había pedido ver como estaba su madre. Acepté encantado, quería mejorar a toda costa mi relación con él. Sin embargo, me preocupaba un poco porque Antonia había desaparecido así, no es propio de ella preocupar a su familia. Aprovecharía que Alex venia en camino y arreglaría un encuentro entre los 3 para poder decirles mi situación actual. Tenía pensado ir la próxima semana a donde estudia Alex para hablar con él y ya luego decirle a Antonia, pero ya que el viene lo haría. Necesitaba mejorar la relación con mi hijo y gracias a Antonia lo estaba consiguiendo, habíamos avanzado un poco, me contestaba el teléfono y los mensajes la mayoría de las veces y me trataba cordialmente. No quería irme de este mundo sin arreglar el desorden que había hecho, al menos quería el perdón de mi familia. Flash Back 2 meses antes -“no puede ser doctor, yo solo vine por unas migrañas que me dan por el estrés” le dije al médico Edwards, un reconocido medico neurocirujano. -“lo siento Richard, el tumor está muy avanzado y es imposible operar” me dijo el médico con voz apesarada, mi vida se vino abajo. -“Pero debe haber algún tratamiento para prolongar mis meses de vida o para ayudarme a mejorar” le dije afirmando, no preguntando. -“efectivamente en la ciudad de Nueva York hay un centro médico, que da un tratamiento que te mejora el aspecto, te ayuda a que tus últimos meses sean mejor, pero el tumor sigue creciendo. Vas a tener unos buenos 6 meses, pero el último mes ni con el tratamiento vas a poder estar. Deberás internarte para pasar tus últimos respiros un poco mejor. Lo siento Richard, estos tumores son indetectables, solo se muestran cuando están demasiado avanzados y no hay nada que hacer” me explicó el médico muy bien. -“¿qué debo hacer ahora?” pregunté pensando en todo lo que debo arreglar las cosas y dejarlas en orden. Pero no pude contener las lágrimas, me iba a morir, iba a dejar este mundo y en realidad este último año había estropeado a mi familia, mi estabilidad. Estaba decidido a enmendar las cosas y ganarme el perdón de ellos. Fin del Flash Back Llegue a la casa de Antonia. Pareciera que ella no estuviera en casa. Me preocupe. Bueno quizás se fue de vacaciones o algo así. Sus plantas estaban muertas. Busque las llaves en el escondite y abrí la puerta. Maldita sea, esto era un desastre. Impropio de Antonia. Pasé por la sala de estar, suciedad. Cocina, sopa con mal olor y platos en el fregadero de hace mil años. Aquí en realidad no había nadie. Me alarmé. Porque Antonia se había ido, era imposible que no avisara y si le pasó algo. Ella era una mujer que vivía sola. Quizás quisieron robarle, pero no había signos de forcejeo. Tal vez alguien quiso hacerle daño, de todos modos era un alma solitaria. Me dirigí rápidamente al cuarto, con precaución claro. Y ahí estaba ella. Tirada. Era una pluma, estaba irreconocible, baja de peso, mal color, mal aspecto. Me arrodille rápidamente y le toque el pulso. Estaba débil. La llame innumerables veces pero no respondía. Entre rápidamente al baño, que estaba invivible, tome una toalla y la moje. Empecé a humedecer su rostro, un destello de conciencia recibí pero luego se volvió a desmallar. Entre en pánico. -“Antonia, Antonia por favor despierta, no te vayas, no puedes irte antes que yo” dije, no podía soportar que mi hijo perdiera a sus dos padres, envolví mis brazos en su flácido cuerpo y la lleve  a la cama. Estaba desesperado. Volví a llamarla y nada, lo volví a hacer y solo un pequeño gemido salió y luego la perdí otra vez. -“Antonia por favor no me hagas esto, reacciona” dije mientras marcaba el número de emergencias para  pedir una ambulancia. Me dieron indicaciones de que hacer para mantenerla estable, lo hice. Mientras esperaba llame a Alex y a María. Alex era un mar de lágrimas, se culpaba. María estaba devastada, que saldría en el primer vuelo. La ambulancia llegó y se la llevó. Fui detrás en mi vehículo. Llevaba los papeles de Antonia. Entre a la clínica detrás de ella y me quedé haciendo su ingreso y dando los detalles de cómo la había encontrado. Esperé mucho tiempo, lo que parecía unas 3 horas. Por fin el medico salió y preguntó por el acompañante de Antonia Araujo. -“Soy yo, soy su ex esposo” le dije al médico. Me miró extrañado. Se estaría preguntando que hacia su ex esposo con ella, pero bueno no era de su incumbencia. -“la paciente tiene un cuadro de deshidratación severa, desnutrición y embarazo, pudo ser peor si no se hubiera traído a tiempo. La tendremos unos días acá para estabilizarla con medicamentos y hacerles algunos estudios”. -“¿embarazo?” pregunté en shock. ¿Qué maldita mierda es esta? Antonia tiene mucho que explicar. -“sí señor, ella está embarazada de 1 mes, es decir, 4 semanas y media. Está iniciando. El feto se encuentra bien afortunadamente, pero ella está muy débil y pues es una madre añosa o geriátrica, por lo tanto es un embarazo de alto riesgo. -“¿entiendo ¿puedo verla? Pregunté. -“solo 10 minutos, la estamos pasando a cuidados intermedios para lograr estabilizarla, mañana podrá recibir visitas” dijo el médico, me dirigí detrás de él hasta donde estaban instalando a Antonia. Se veía tan demacrada, tan enferma. -“hola” me dijo débilmente, me sentí mal por ella. No era el momento de hacer reclamos, yo la abandoné, los abandoné y ella había salido con alguien que la dejó embarazada y estaba casi seguro que la había dejado, si no fuera así el estuviera aquí con ella o tal vez ella no estaría aquí en primer lugar. -“Hey Tony ¿Cómo te sientes?” le dije tomando sus manos, las trate de calentar. Empezó a llorar. -“Estoy embarazada Richard, no sé qué voy a hacer” la abracé un poco para que sintiera mi apoyo. -“yo sé que puedes hacer” dije.  Sígueme en i********: @juliannemartz
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