Narra Alicia —¿Y bien? —pregunta el hombre en espera de una respuesta. —Déjeme ver si lo entiendo, quiere que vaya a la fiesta de cumpleaños de su abuelo y que finja ser su novia. —Exacto. Miré de pies a cabeza al hombre que estaba sentado frente a mí, estábamos algo alejados de los demás para poder hablar con tranquilidad. No puedo creer que Gustavo le haya contado a su hermano nuestro secreto; lo miré de reojo y estaba ayudando a colgar el telón. —Sabe, no sé si pueda funcionar —dije insegura. Es la primera vez que, al recibir un trabajo, me siento de esta manera, quizás es porque tengo el enojo de aquella noche; que por su culpa no pude tener mi pago extra luego de estar detrás de aquella muchachita caprichosa. —Tampoco creo que funcione —responde haciendo que lo mire de golpe.

