Gus despierta a Evelyn en voz baja. Tomás le acaba de avisar que Marcos Huerta va de camino a esa casa y debe proteger a la muchacha. ―Bonita, vamos, despierta, tienes que salir de aquí. ―¿Qué pasa, Gus? ―pregunta somnolienta. ―Bonita, hay peligro, vamos. Desesperado ante la poca reacción de la joven, la toma de un brazo y la saca de la cama con no poca rapidez y violencia. ―¡Cuidado! ―exclama ella. ―Sht, cállate, ¿quieres?, y apúrate. Marcos Huerta viene por ti. ―¿¡Qué?! ―murmura corriendo tras él. Al llegar al despacho de la casa, Gus la suelta y comienza a cerrar todo el lugar para dejarlo como la habitación de pánico. Una vez listo, escanea todo el lugar, no puede dejar nada al azar. ―Quédate aquí, bonita, no salgas, ¿sí? ―¿Y tú? ―Yo voy a matar a ese hombre ―cont

