Cristóbal está terminando de preparar a su hija para el viaje en avioneta que tienen arreglado para aquel día. Verónica no se ha levantado, se ha mantenido ajena a todos los preparativos. Al parecer no le interesa el paseo familiar, lo que no extraña a Cristóbal, ya que, si por ella fuera, haría que se quedaran todos los días encerrados en el hotel. Además, el hombre supone que su esposa querrá ir a ver las instalaciones de la empresa de Klaus. ―Papi ―le habla Daniela bajito―, ¿la mamá va a venir con nosotros? ―No sé, ¿por qué? ―Es que papi... ―¿Quieres que la despierte para que vaya? ―¡No! Cristóbal mira sorprendido a su hija. ―Es que si la despiertas por mi culpa se va a enojar conmigo. ―¿Por qué dices eso? ―Porque siempre está enojada conmigo, siempre me reta porque la

