El sonido inconfundible de gemidos se pierden por toda aquella gran habitación, junto con el choque de pieles y los suspiros ahogados, Rossy arquea su espalda, mientras se aferra con sus brazos al cuerpo de Axel quien, la está manteniendo pegada a la pared, mientras que ambos están de frente, las caderas del joven alemán chocan una y otra vez, en la intimidad de Rossy, después de aquella conversación y toqueteos abajo en la fiesta, no pudieron evitar más el deseo que abundaban en sus cuerpos, justo ahora, no importaba dejar de lado a los demás o que sus presencias no fueran requeridas, la tensión combinada con el deseo abrumador y caliente, los estaba volviendo locos. Axel besa y muerde con deseo los labios de Rossy, ella tiembla bajo su tacto, recibiendo gustosa las estocadas que tenía qu

