La semana avanzaba impasible, tanto como mi estado de ánimo en estos últimos días. Pues aunque sentía que se aproximaban tiempos de cambios en mi futuro más próximo, me había concentrado única y exclusivamente a organizar mi equipaje a escondidas, imprimir mis tarjetas de embarque y reajustar mi planning adaptándolo a los horarios de Peter. -¿De verdad te vas a atrever a hacerle esa encerrona? - Me preguntó Richy y le contesté con una mirada malhumorada. - A mí no me engañas mi reina, sé que hay algo más en todo esto. Algo, que te hace correr tras sus pasos como una novia controladora. -No va de eso, solo he pensado en pasar unos días con él fuera de esta rutina. -Dudé en qué más decir. -Aquí todo parece perfecto, es como si siempre fuéramos a estar aquí, y no será así por mucho tiempo

