Heitor entró en el coche y se sentó con ella en su regazo, estaba extasiado con la situación, la amenaza, la destrucción y el desespero de Júlia, que lloraba inconsolablemente.
— Calma, Ju, vamos a solucionar esto. Todo estará bien —dijo mientras la abrazaba con la intención de calmarla.
— ¿Cómo voy a hacer, Heitor? él destruyó todo lo que mi hermana y yo logramos con tanto esfuerzo, mi vida.
— Oye, todo saldrá bien, te ayudaré, resolveremos esto, no estás sola, por favor, cálmate, te llevaré de regreso a mi casa, estar con Jade te hará bien, y allí estarás segura, hasta que te calmes y podamos decidir qué hacer en esta situación.
Todo el camino fue un silencio abrumador, Júlia solo lloraba en silencio, pensando en cuán difícil sería su vida de ahora en adelante, no sabía que recibiría tanto apoyo, que su vida cambiaría de la noche a la mañana. Cuando llegaron a la casa de Heitor, él abrió la puerta del coche para que ella saliera, y la sostuvo en sus brazos, ella estaba desconcertada, destruida psicológicamente, él afectado por su dolor, le dolía verla así y estaba dispuesto a mucho para ayudarla.
— Papá, Júlia, ¿qué pasó? — Jade preguntó al ver cómo se encontraba Júlia.
— Jade, habla con Júlia y ayúdala a tranquilizarse, necesito resolver algo.
— Está bien papá. — dijo Jade aun sin entender, entonces ayudó a su amiga a ir a su habitación, donde, acostada y entre lágrimas, se desahogó de lo que paso, dejando a Jade en shock, pero también asustada y temiendo por la vida de Júlia.
— Jade... ¿Puedo quedarme aquí esta noche?, tengo miedo. — dijo Júlia entre lágrimas, Jade la abrazó y dijo.
— Claro que sí, Júlia, qué maldito desgraciado, esto pasará, aquí estás segura. — dijo Jade, luego la abrazó fuerte.
Tras la larga conversación con Jade, Júlia terminó durmiéndose, vencida por el cansancio mental, solo entonces Jade se alejó de ella, necesitaba avisar a la hermana de Júlia sobre lo ocurrido, para que se previniera en caso de que el ex de Júlia intentara algo contra ella también.
En una conversación no muy larga, solo diez minutos, Jade explicó a Juliana lo que había sucedido desde el día anterior, ella también se sintió muy afectada por todo, después tanto esfuerzo de años que había sido destruido, pero era fuerte y luchadora y volvería a luchar por todo una vez más, especialmente por su hermana. Al final de la conversación, Jade salió en busca de su padre, lo encontró en la oficina, sentado frente a la mesa, con la cara entre las manos, lo que había presenciado realmente era algo muy doloroso y lo había afectado de una manera fuera de lo común.
— Papá...
— Querida... no te vi entrar.
— Me di cuenta.
— ¿Y Júlia?
— Terminó durmiendo, está acabada papá, me duele tanto verla así.
— No tienes idea de cuánto me afectó haber visto todo lo que vi hoy. Ella llorando por sus cosas, cada esfuerzo, la amenaza... él dejó escrito en la pared que la mataría si se juntaba con alguien, necesitamos ayudarla, me siento en la obligación de hacer algo por ella.
— Ella pidió quedarse aquí esta noche, también avisé a su hermana sobre lo ocurrido y, también para que tenga cuidado, no sabemos de lo que ese tipo es capaz.
— Tienes toda la razón querida, pero haré mucho más. Me puse en contacto con mi abogado, él aconsejó llevarla a la comisaría para presentar una denuncia por la agresión y también por los daños materiales que él causó. Le sugerí la idea de una medida de protección, pero él dijo que incluso con eso, no era garantía de la seguridad de Júlia.
— Es verdad, cuántos casos no vemos de mujeres que fueron asesinadas incluso con medidas de protección. — dijo Jade con lágrimas en los ojos, solo de pensar que algo así pudiera sucederle a su amiga, su pecho dolía. Heitor, viendo a su hija muy afectada, se acercó a ella y la abrazó.
— Ese no será el destino de Júlia, mi idea es que ella y su hermana vengan a vivir con nosotros, al menos hasta que logremos resolver este caso en la justicia y ese infeliz esté en prisión.
— Gracias papá, usted es increíble.
— Cuando por fin despierte, dile que necesitamos ir a la comisaría, tenemos que intentar resolver esto rápido.
Durante el resto del día, Júlia estuvo durmiendo, Jade incluso quiso despertarla para que pudieran ir a la comisaría, pero Heitor dijo que lo mejor en ese momento era dejarla dormir, estaba tan devastada, al menos durmiendo estaba en paz y necesitaría estar calmada para poder pasar por todos los trámites de la denuncia en la comisaría. Así que Jade dejó que ella durmiera, y el sueño duró hasta el inicio de la noche, cuando por fin Jade la despertó, Juliana estaba allí y quería ver a su hermana.
— Ju... tu hermana está aquí. — dijo Jade mientras movía lentamente el brazo de Júlia, que en un arranque se sentó, estaba asustada y con razón, lo que había vivido en los últimos días era traumatizante.
— Hermana, todo está bien...
— Juliana...él destruyó todo lo que tenía, perdóname. — dijo Júlia ya con lágrimas en los ojos, se sentía culpable por la situación.
— No es su culpa, Júlia...
— Voy a dejarles conversando. — dijo Jade, y luego salió del cuarto dejándolas a solas, necesitaban un momento de hermanas.
— Una vez me dijiste que él no era una buena persona, si te hubiera escuchado...
— Era intuición, pero en ningún momento pensé que él llegaría a este punto, ¿cómo estás?
— Destruida, él acabó con todo, incluso con mis materiales de la facultad, él acabó con mi sueño, ¿cómo podré volver a la universidad si ya no tengo nada?, ni empleo para poder comprar mis materiales de nuevo, para ayudarte a arreglar nuestra casa. — Juliana secó las lágrimas que caían por el rostro de su hermana, y luego la abrazó de forma comprensiva.
— Voy a dar una solución, puedo conseguir un préstamo.
— No quiero que te sumerjas en deudas, ya tenemos mucho que arreglar.
— Pero ¿y la universidad? Júlia, no voy a dejar que desistas de tu sueño, te esforzaste tanto para conseguir esa beca.
— Lo sé, pero no veo otra opción ahora, necesito conseguir un nuevo empleo, tal vez dos...
— Ey, no tomes ninguna decisión ahora, vamos a encontrar una solución y todo estará bien. — Júlia soltó un largo suspiro y preguntó sobre algo que también la preocupaba.
— ¿A dónde vas ahora?, la casa está toda destruida.
— Heitor me dijo que podría quedarme aquí si quisiera, incluso para estar segura de ese desgraciado, pero prefiero quedarme en la casa de mi novio. Estaré segura con él y también me sentiré más tranquila, Heitor también me dijo que quiere llevarte a la comisaría para poder poner una denuncia.
— Debería haber hecho eso desde ayer, pero pensé que todo terminaría ayer, Cuando terminé con él... pero por lo visto no estaré libre y segura de nuevo tan pronto.