Nos separamos, ninguno quería hacerlo, pero teníamos que hacerlo, no queremos que nos pillen. Margaret y Christopher se transformaron en lobos, yo me subí en el de Christopher, la verdad su tamaño es de un alpha, a lo mejor es familiar de uno. Yo les indico el camino, si no me equivoco, cerca de aquí hay una cabaña, desde ahí podré comunicarme con mis amigos. Después de unos minutos llegamos, me bajo, cojo la llave de repuesto que está oculta en la maceta, ya sé, un clásico. Al abrir, el olor que sale es mi olor de licántropo, eso me pone nostálgica, la última vez que estuve aquí fue justo después de la muerte de mi loba, en ese instante aún conservaba el olor a licántropo, dejo pasar a Margaret y Christopher y cierro la puerta poniéndole el seguro, manías mías. -Esta cabaña tiene tu olo

