Al final no fue para tanto, todos son muy majos, es muy diferente la actitud que tienen con los sobrenaturales que con los humanos, llevo aquí casi cinco meses y todos me aceptan. Como no quiero cazar a nadie, yo ayudo en la cocina, la verdad, me he vuelto una experta cocinera, nah, es mentira, pero al menos lo que cocino es comestible y no tiene mal sabor, pero no se compara con la comida de Pepe, él es el cocinero, o mejor dicho chef del lugar, su comida es exquisita, creo que he engordado en este tiempo gracias a ello. Desde hace algo más de tres meses, me encargo de llevar la comida a los prisioneros, todos ellos licántropos, ninguno vampiro o bruja, solo licántropos, algo que me parece raro, pero bueno, entre ellos hay una pareja muy simpática, me recuerdan a mis padres, al principio

