Aisha. Cuando el avión aterriza en Estados Unidos es muy temprano aún, al pisar suelo americano siento como el cansancio se instala en mi sistema, tanto físico como mental, arrastro mis pies hasta buscar mis maletas, son muchas, recuerdo que Gretel se burló de mi cuando nos marchamos a Londres por mi excesivo equipaje. Quien diría que hace casi un año me fui de aquí emocionada, expectante por lo que me depararía Londres, estaba feliz a pesar de que había terminado con Ethan, y suena un poco cruel, pero es la verdad, llegue a Londres feliz, y ahora vuelvo a mi hogar, desolada y triste con un bebé en mi vientre, un bebe que no esperaba. ¡Jesús! Y es que la idea no se termina de meter en mi cabeza, aun no puedo creer que es este embarazada, no pensé que esto me podía pasar, no voy a de

