Aisha. — ¿Cómo te sientes, cariño? — pregunta mi mama entrando a la habitación con un vaso de limonada—Te traje esto para te refresques, hace mucho calor. Me siento nuevamente en la cama, hace unos minutos Gretel se acaba de marchar y me quede ahí mismo tirada en mi cama, no tengo ánimos ni de caminar. —Gracias, mamá— digo tomando la limonada en mis manos— Estoy mejor. Doy el primer sorbo al jugo y en cuanto degusto el sabor del limón, nuevamente las malditas arcadas ¡Joder! sin poder evitarlo me voy hasta el baño y empiezo a vomitar, no puedo creer que este vomitando un estúpido jugo ¡un estúpido jugo! esto es insoportable. Mi mama llega hasta mí y empieza acariciar mi espalda mientras expulso todo, estoy tan agotada que me quedo ahí mismo recostada cuando termino. —Ven, hija— habla

