Aisha. Los molestos sonidos de un teléfono son la causa de que despierte, abro los ojos bufando, no me quiero levantar. Mi rostro descansa sobre el pecho de Dominik, sus brazos me rodean con fuerza a pesar de estar profundamente dormido, me incorporo y veo su rostro, luce sereno, tranquilo, sin poder evitarlo me acerco y deposito un beso en sus labios. Me levanto despacio para evitar despertarlo, lo hago con cuidado y acomodo las sabanas sobre su cuerpo. Recojo mi blusa del suelo y me la pongo quedando solo en bragas. Busco el artefacto endemoniado que aún sigue sonando, veo la luz proveniente del pantalón de Dominik, lo recojo y saco el teléfono, para este momento ya ha dejado de sonar, la pantalla sigue brillando y llama mi atención la foto que tiene de fondo de pantalla, soy yo, la emo

