31Sé que nada de esto era normal. Pero el inusual nudo en mi garganta, como si estuviera precipitando a malas noticias, no dejaba de abombarme. Sentía que podía estar perdiendo a mi mejor amigo, j***r. La persona que estuvo para mí, incluso cuando no quería a nadie cerca. Estaba respirando sus últimos alientos. Era su último round. Saque esos pensamientos de mi cabeza y acompañe a Lauren a guardar al salvaje perro. -Sé que te lo han dicho muchas veces Lauren, pero él estará bien.- apoye mi mano en su espalda, dando pequeños masajes. Ella se dio vuelta, con el alma completamente rota. Sus ojos dejaron de transmitir alegría hace mucho tiempo, pero hoy lucían aún más apagados. Ella sin pensarlo dos veces, se hundió en mis brazos nuevamente. -Es que... No puedo soportar perder a otr

