-Luke...- su chillona voz me interrumpió.- ¡Angelito Luke! Quería abrir mis ojos, esa voz que no escuchaba hace mucho me transmitía algo de fuerza. -Ya has dormido mucho Ángel, ven a jugar conmigo y Harry.- la tierna voz de Lucy hizo que poco a poco fuera abriendo mis ojos. -Hola Lucy.- dije con mi voz ronca. -¡Lauren! ¡Él despertó!- grito antes de lanzarse sobre mi cuerpo, tuve que tener un gran reflejo para poder poner mi cuerpo para que sintiera a la pequeña.- Ella estaba jodidamente preocupada por ti.- me susurro. -¡Lucy! Esas no son palabras de una niña.- la regañe, ella solo se bajó de mi cuerpo, corriendo hacia la puerta y chocando con Lauren, quien subía apresurada. -¡Luke!- era el turno de ella de correr exageradamente hacia mí. -¿Qué demonios paso?- toque mi cabeza. -¡Ere

