Casi un mes había pasado desde que el festival de la Luna de plata había terminado. Se acercaba el tan esperado día del nombramiento oficial de Sean como Beta de Tyler y mano derecha de esta manada que ahora solo contaba con tres miembros sin incluir a su Alfa. Durante este tiempo, los chicos continuaron con su vida normal en la preparatoria, como si nada hubiera sucedido nunca. Sin embargo, la paz no les iba a durar para siempre. Era muy probable que todo se fuera al carajo muy pronto y ellos ni siquiera iban a darse cuenta en qué momento sucedió. No obstante, a eso, Tyler si que presentía que algo malo estaba a punto de suceder en la ciudad. Pero para cuando sucediera, ya habrían establecido ciertos parámetros de protección que les servirían a todos para enfrentar la próxima situación.

