Isobel. Encuentro al buen doctor en su consultorio. Santana me espera con los resultados de Asher en la mano, y un rostro que revela su contrariedad a lo que estos indican. Tengo el corazón en un puño y un nudo en la garganta que me dificultan respirar, pero mantengo una apariencia tranquila sin dejar que uno solo de esos pensamientos salga a la superficie. Santana me hace un gesto para que me siente, le obedezco de inmediato, esperando así, que comience a hablar lo antes posible. ―No podía hablarte de estos resultados por teléfono, son...― parece dudar sobre como continuar― además de un poco preocupantes, su ADN es muy complejo y difícil de describir de otra forma que no sea en persona. ―Déjese de rodeos Doctor y sea claro-cada segundo que alarga esta conversación, mas ansiosa me

