13 Secretos Reales

1344 Palabras
Max. Recibo la llamada de Aiza cerca de las cinco de la tarde, lo que tiene para decirme no solo parece improbable, si no que me hace preguntarme si ha llegado el momento de investigar a fondo a la novia de Esteban. Cuelgo con una extraña sensación de hormigueo en la nuca. Abro en la pantalla de mi computadora el archivo que tengo de Carol Crawford, estudia en la misma universidad que mi hermano, uno de sus progenitores está muerto y el otro regenta una empresa muy exitosa relativa a la moda. Con una prima huérfana y una intachable conducta, nunca me pareció un problema que Esteban saliera con ella, sobretodo mientras ambos supieran que no tenían verdadero futuro, podían ser felices juntos por el tiempo que pudieran. Amar a una mortal siempre es difícil, no viven lo suficiente, como el parpadeo de una luciérnaga, pero mientras brillan lo hacen con tal fulgor que parecen estrellas caídas del cielo. Son una belleza única, dolorosa de contemplar. Había resuelto que Esteban disfrutara de ella durante el tiempo que pudiera, también me había resignado al inevitable dolor que tendría al verla casarse con otro, tener hijos y morir. Hay vampiros a los que he visto pasar por el proceso, una vez le pregunte a todos ellos si valió la pena todo ese dolor, la respuesta fue unánime y rotunda; sí. Pero la cosa cambia si la chica resulta no ser lo que aparenta. Según Aiza fue la prima de Carol quien amenazó a Astrax, por simplemente decir la verdad, hay cosas que no pueden cambiarse; Carol Crawford envejecerá y Esteban no, punto. Ellos nunca se casaran y desde luego no formaran una familia. No es algo que puedan pasar por alto, simplemente. Llamo inmediatamente a Esteban. ―Hermano ven a mi ático. ―Claro estaré ahí en un rato.                            ―No tardes mucho. Media hora después Esteban aparece luciendo fresco después de una ducha, su cabello castaño aun mojado. Le ofrezco una bebida al tiempo que nos sentamos en la sala, admirando la ciudad más allá del cristal. ― ¿Y de que querías hablar?― toma un trago el zumo de naranja que me ha pedido. ―De tu novia y su prima― se sienta recto― quiero saber por qué la prima de tu novia amenazaría a Astrax. Tensa la barbilla, su pose relajada desaparece. ―Isobel es una mujer tenaz que sabe valerse por sí misa. Si Astrax dijo algo que la molestara...-no parece exactamente sorprendido, pero puedo decir que esta no es una conversación que esperara tener. Me hace preguntarme que tanto conoce a la prima de su novia.  ―Lo único que nuestra hermana ha dicho es la verdad Esteban. Según la guardaespaldas lo único que Astrax dijo fue la simple verdad. ― ¿Qué dijo exactamente, Max?― su mirada es sombría. ―Dijo que tú le mencionaste que tenías algo serio con tu novia humana y que eso no te haría muy popular en la fiesta de Halloween. También menciono que ustedes no podrían tener hijos. La pura verdad sin adornar. ―Podría no haber mencionado una cuestión tan delicada― justifica. ―Que ustedes quieran ignorar la verdad, no significa que los demás tengamos porque  hacerlo― respiro hondo― además, la prima de Carol amenazo a Astrax con información altamente especifica que no debería estar en sus manos. ―Se más claro. ―No solo insinuó saber que Astrax es una princesa, sino que sabía mucho de las actividades ocultas de nuestra hermana, como si le estuviera siguiéndole los pasos. Ha dicho que tenía formas de hacérselo llegar a nuestros padres, no solo el rumor sino evidencias concretas y verídicas. Una seria amenaza, la naturaleza de la información de la que dispone altamente preocupante por su absoluta veracidad. ―Isobel es muy buena tirándose un farol. No sé si intenta convencerme a mí, o a sí mismo. ―Pero eso no quita que la información que ha usado sea completamente cierta. No había una persona con tanta suerte o intuición para conocer las actividades extracurriculares de Astrax Kautar sin una exhaustiva búsqueda que podría tardar días,  mucho menos verla un par de veces y solo adivinarlo. Ella es muy buena escondiéndolo. ―Hablare con Carol, tal vez ella pueda arrojar luz sobre la situación― niega con la cabeza, aun incrédulo― Isobel puede ser muchas cosas, pero me niego a creer que puede ser una amenaza, conozco a la mujer desde hace mucho tiempo, no es mala  persona. Entonces mi hermano es más estúpido de lo que aparenta a simple vista. ―Has que tu novia te cuente todo, lo antes posible. Tarda un rato en contestar. ―Dame hasta el lunes para averiguar qué pasa. Si para entonces no encuentro nada, podrás enviar a quien quieras a interrogar a Isobel. No necesito su aprobación, pero viendo su turbación prefiero callarme mis pensamientos. No hay razón para alterarlo más, necesito que este concentrado y se mantenga alerta. ―Como quieras hermano, manejaremos esta situación con todo el tacto que podamos. No quisiera que tú y Carol se peleen, pero necesitamos saber de dónde saco su prima esa información tan confidencial. Podríamos tener una fuga, o tal vez algún exnovio de Astrax que no mantuvo la boca cerrada. Sea como fuere, es imprescindible aclarar esta situación lo antes posible. ―Lo entiendo Max, debo-debo irme― no parece nada bien cuando las puertas del ascensor se cierran bloqueando mi vista. No puedo consolarlo, probablemente haría más mal que bien, de modo que me conformo dándole los días que necesita para entender la situación. Lily, Clover y Astrax se dirigen a su ático, señor. Aiza Pongo los ojos en blanco, poco entusiasmado con esta visita, pero me obligo a aparentar estar demasiado ocupado para que se marchen pronto, lo que no es una mentira total. Estoy bastante atareado, podría sacar un tiempo para ellas pero simplemente no quiero. El ascensor vuelve a abrirse antes de lo previsto, mi hermana y primas por parte de madre saliendo de el con sonrisas deslumbrantes. ―Hermano ¿Trabajando todavía? Ven con nosotras, hemos escuchado de un deslumbrante bistró donde sirven comida que esta para morirse― se sienta en un sillón frente a mí, las otras dos chicas de pie a su lado― ¿Qué dices, te apuntas? ―Estoy muy ocupado Astrax, ¿Qué tal otro días? ―Vamos solo serán unas horas― hace un mohín. ―Yo... Sera mejor que se me ocurra algo y rápido, definitivamente no estoy de humor. ― Si, no tardaremos nada en volver. Antes de que te des cuenta estarás trabajando nuevamente y extrañándonos― Lily pone una expresión suplicante, probablemente creyendo que funcionaria. La verdad es que a veces sí, pero hoy no. No cuando estoy esperando que cierta mujer  me devuelva la llamada y pasar un rato con mi hermana y mis primas cuando me siento tan inquieto no es lo más recomendable. ―Estoy ocupado― entonces digo una pequeña mentira― y tengo una cena de negocios. Lamento decepcionarlas chicas, pero como verán estoy tomado por lo que queda del día y ustedes deben regresar a Cast Hill. ― No veras que no, me quedaré en casa de la tía Debbie en los Hampton― replica Astrax. ―No fui informado de esa decisión­- frunzo el ceño. Se ríe. ―No tengo porque contártelo todo hermano mayor― se levanta y camina hasta el ascensor con Lily y Clover pisándole los talones― será en otra ocasión. Cuando estoy seguro de que no volverán me lleno otra copa de sangre, ligándola con un poco de vino, antes de recostarme y tratar de relajarme un poco. Ha sido un día muy largo y no quiero que termine todavía. La noche cae lentamente, para cuando mi teléfono suena ya está completamente oscuro, la ciudad con mayor contaminación lumínica brillando como una estrella en medio de la noche. El número no está registrado pero lo reconozco de inmediato. Al fin.    
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