14 Todo es Posible

1965 Palabras
Isobel. Me dirijo al club, pues prefiero adelantar ciertas cosas, porque mañana tengo que ir a la universidad. Por suerte para mí, en un par de semanas ya estaré graduada. Por ahora figuro como camarera en una cafetería ubicada en Tribeca, pero preferiría montar mi propia boutique de alta costura con Sav, Carol va a trabajar para la de su madre, que es una importante marca en el mundo de la moda. Al llegar me encuentro a Henry en una reunión temprana con los proveedores. Lo saludo con un asentimiento antes de encerrarme en mi oficina. Lo primero que hago es leer el expediente de Lilian, la sobrina de Bruner y quien está tomando temporalmente parte de las tareas de Scott. Leo los documentos de arriba abajo, es tan solo un año menor que yo, una experta en informática que ha borrado sus huellas y antecedentes juveniles. Fue acusada por robo, un intento fallido de robar un banco pequeño a los quince, después de eso fue más cuidadosa, sin embargo, ha realizado fraudes informáticos y también ha espiado a grandes corporaciones desde los diez años. Satisfecha con la chica, dejo eso atrás y me dispongo a rebajar la montaña de papeleo que tengo pendiente. Apenas llevo la mitad cuando Henry entra llevando una carta en la mano, que deja sobre mi escritorio y se retira sin mediar palabra. Resulta ser una convocatoria para una sesión del Sindicato. Querida Reina de lo Oscuro, se le informa que mañana a la media noche se celebrara una reunión de todo el Sindicato. Lamento no haber enviado esta carta con antelación, pero es una reunión de último minuto. Espero su presencia Líder ¿Qué será tan importante? Líder es, como su nombre lo indica el jefe del Sindicato. Como ocurre en estos casos, nadie sabe su nombre real y por desgracia su rostro siempre está oculto por una máscara de Dalí, como las de esa serie... Casa de Papel. Lo cual me pareció curioso al principio. Pero como la máxima autoridad de los negocios turbios en Nueva York, yo también protegería mi identidad de esa manera. Principalmente por aquellos que se mueren por ocupar ese puesto. Se rumorea que Líder es humano, como todos los que llegan a ocupar su posición. Sea lo que sea que haya puesto nervioso a Líder no me da buena espina. Pocas cosas suscitan tales reuniones precipitadas. La razón número uno seria la muerte de un m*****o del Sindicato. Somos doce en total, sin contar a Líder, sin embargo, queda descartado. La muerte de un importante jefe del crimen crea revuelo y hasta ahora todo se mantiene tranquilo. Llamo a Bruner. ― ¿Isobel? ―Los quiero en mi oficina. Ahora―cuelgo. Diez minutos después aparecen; Henry, Bruner y Lilian. ―Tenemos un problema. Silencio, una indicación de que están escuchando. ―El Sindicato entrara en sesión de emergencia mañana. Mi contable frunce el ceño. ― ¿De emergencia? No hay nada que indique la necesidad de ello. Lilian alza la mano. Resisto las ganas de poner los ojos en blanco. ―Nena no estamos en el colegio, si tienes algo que decir, dilo―no pretendía ser tan brusca. Se ruboriza, lo cual le da un poco de color a su piel casi translucida. Con rasgos asiáticos y huesos elegantes parece un ser delicado. Pero en sus penetrantes ojos oscuros lo único que veo es una inteligencia afilada. Quien no se dé cuenta de ello, necesita que le revisen el cerebro. ―Algunos datos han llegado de nuestros informantes, un tal Coronel Val es el tema en  boca de todos. Según los rumores contactó a Líder. Ninguno pone en palabras lo que eso podría significar. Todos sabemos que son muy malas noticias, porque si la oveja negra de la familia Kautar obtiene su inmunidad mi venganza se convierte en una ruleta rusa. No voy a rendirme, se lo debo a Scott. ―No hay mucho que se pueda hacer en tal caso―hago una pausa―esperaremos y observaremos. Henry. ― ¿Señora? ―Quiero agregar un par de cosas a la fiesta―confío totalmente en él para que organice todo, pero quiero algunas medidas extras de seguridad―necesito que el ambiente este muy saturado de olores, así no puedan rastrear ni distinguir la esencia de una persona u otra. ―Eso no será problema. ―También coloca dispositivos distorsionadores de sonido en cada mesa VIP y en las oficinas. No quiero a ningún vampiro husmeando en mi club. ―Considérelo hecho señora―inclina la cabeza antes de retirarse. ―Lilian―la muchacha cuadra los hombros―lo estás haciendo bien, sigue así― la despido con un gesto. La chica desaparece con una sonrisa en los labios. Me concentro en Bruner. ― ¿Cómo esta Asher? Se sienta en una de las sillas frente al escritorio antes de responder. ―Bastante bien, mi mujer lo adora. Se calla. ―Bruner, sé que quieres tanto como yo descubrir que paso con Scott, pero como ya he dicho: No quiero que te expongas. Ni puedo permitirme perderlo. ―Lo sé y lo entiendo. Estoy tratando. ―Y no desvalorizo tus esfuerzos, pero siento tu impaciencia― es como un ente vivo, presente desde que él entro en la habitación. ― ¿Tú no tienes ganas de dispararle al hijo de puta?― arquea una ceja. Suspiro. ―Sí, pero la sutileza está a la orden del día. No quiero tener que preocuparme por ti también ¿Entendido? ―Como desees Isobel―se marcha sin más. Me recuesto en mi asiento, agotada y eso que apenas es martes. Sin darme tiempo a descansar, levanto el teléfono y llamo a Max. No quiero generar tanto resentimiento entre nosotros. Supongo que devolverle la llamada casi diez horas después hace el trabajo, así no olvidara quien soy. ― ¿Tan poco tiempo tienes para mí?―sus palabras son mordaces. ―No es nada personal, ya lo sabes. ―No estoy tan seguro, sin embargo, vayamos al grano. Quiero verte, pero no en el club. ― ¿Dónde sugieres que nos veamos?                                                                            |*****| ―Vaya, sí que estoy impresionada― ironizo. Estamos en una pizzería, esperando nuestra orden. Algo que nunca espere del niño mimado de toda una r**a, supongo que todo el mundo tiene sus sorpresas. El lugar no está mal, limpio y lleno de gente pidiendo su comida desde los holotacs (hologramas táctiles) que flotan sobre las mesas y cumplen la función de menú, además de entregar la cuenta y ser caja registradora. Son multifuncionales, justo como el tipo que tengo delante. ― ¿Qué? Se apreciar el exquisito sabor gourmet de una pizza. ¿Acaso tu no?- su sonrisa es tanto mordaz como encantadora. ―Como no, aunque pensé que eras más del tipo de filete término medio, acompañado de un tinto- por decir lo menos. ―Puedo ser ambas cosas― sonríe con exagerada arrogancia. Me cuesta la vida controlarme y no reírme de su ridícula mueca. ― ¿Y? ― ¿Y qué?― se hace el tono. Ruedo los ojos. ― ¿Por qué estamos aquí, novato? ―Ya lo sabes. Lo hago, eso no quita que quiera oírselo decir. ― ¿Ah sí? ―Sí, esta es una reunión entre dos socios, y presento formalmente mi queja porqué, pareces no estar disponible para mí. Y si tú no cumples tu parte del trato, yo no cumpliré la mía. Antes de que pueda responder llega un camarero con nuestra orden. Una pizza grande con pepperoni para ambos, junto con dos Coca-Colas medianas. ―Yo siempre cumplo mi parte del trato, no me acuses de faltar a mi palabra niño. Hay asuntos de fuerza mayor que me mantuvieron entretenida, y si estoy aquí ahora es para cumplir con lo prometido- mis palabras resonando como un látigo entre nosotros. No permitiré que me insulten de esa manera. ―Muy bien, dejemos algo en claro. En primer lugar soy mucho mayor que tú, así que no vuelvas a llamarme niño. Y en segundo lugar; tu excusa es terrible, las he oído mejores. ―No estoy tratando de excusarme, nunca he tenido que hacer eso y no comenzare ahora. Digamos que te estoy informando sobre mis motivos para evitarte. No diré más que eso, sin más que decir ¿Porque estamos aquí?― encarno una ceja. Calla un segundo, evaluándome y viendo lo mismo que yo; podríamos seguir eternamente con esta conversación y lo mejor es dejarla hasta aquí. Ninguno quiere perder su tiempo de esa manera tan ridícula. ―Quiero toda la información que tengas de Líder- dice al fin. ― ¿Estás loco o simplemente eres estúpido? Nadie en su sano juicio te daría esa información. Ni hablar e que encontrar a una persona con información real de Líder es prácticamente imposible. Incuso para mí, busque con ahínco durante mucho tiempo dicha información, porque es extremadamente valiosa, pero aun así, lo que tengo no es suficiente para llenar un dedal. ―Estas sujeta a un contrato y me debes información. Cualquier tipo de información que yo pida, eso nunca fue especificado- replica. Me doy de patadas mentalmente por no haber pensado en ello, solo puedo defenderme alegando, que yo pensaba que el novato no tendría el tipo, que no buscaría ese tipo de información. Pero tiene razón, se la debo y yo siempre cumplo con mi palabra. ―Es un hombre de ascendencia Persa, humano según dicen las malas lenguas- digo resignada, no obstante esto no va a quedarse así. Ya me las desquitare. ― ¿Nunca le has visto el rostro? ―Nadie lo ha hecho, y tampoco se sabe su nombre. Proviene de una larga línea de Líderes. ― ¿Y eso significa...? ―Que el puesto siempre ha estado en su familia, cada vez que se hace el intercambio aparece el hombre en cuestión con su hijo, sobrino o lo que sea. El nuevo trae un diferente tipo de máscara que lo caracterizara y diferenciara de los anteriores hasta que se retire a la edad de cincuenta años. Información difícil de conseguir, pero no legre encontrar mucho más que eso, para mi propia frustración. ―Ningún vampiro ha captado su esencia― no es una pregunta pero igual respondo. ―Les he preguntado a los de bajo perfil en el Sindicato, todos dicen lo mismo, que carece de esencia o cualquier otra cosa que afecte sus sentidos. ―Eso es imposible. ―Vivimos en un mundo lleno de imposibilidades. Y tú eres una de ellas. Tomo un trozo de la olvidada pizza y me deleito, Max tiene razón, esta deliciosa. Pienso en por qué Max querría descubrir el nombre real de Líder y me doy cuenta de que eso no es lo que quiere. En ningún momento ha dicho que quisiera su nombre, solo que le  diera toda la información que yo supiera sobre el hombre en cuestión. Y no parece decepcionado, es más, hasta puedo ver los engranajes echando humo en su cabeza mientras come pizza. Definitivamente, con estos chupasangres nada es lo que parece. Cada vez me parece más factible eso de Los Secretos 101. ― ¿Se puede saber para qué es la información?- inquiero, no esperando una respuesta. ―Tenemos la sospecha de que alguien, que creímos muerto no lo está y se esconde detrás de la fachada de Líder- dice, para mi sorpresa. ―Ahora eso suena a telenovela. ―Vivimos en un mundo de imposibilidades ¿No?― me lanza una sonrisa irónica. ―Touché. Sonrió sin pensar. ―Yo tampoco quería creerlo. Pero las pistas son innegables y muy claras. No puedo culparlo, pero como lo demuestra su mera existencia y la mía, todo es posible.
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