Isobel.
Llego pronto a Delirium y Frank me abre nada más verme, al entrar lo más destacante son las luces fluorescentes y la masa de personas retorciéndose en la pista, subo al área VIP y me siento en mi reservado habitual. Ahora debo esperar a que sea la hora señalada en el mensaje de Scott.
No siempre acudo cuando alguien me busca y Scott solo me envía cuando es importante o nos conviene de alguna manera, de resto no me molesta. Por lo que cada vez que vengo, tengo curiosidad por ver quien ha logrado llamar mi atención.
Porque puede que de día en el mundo diurno yo no sea nadie, pero de noche en el mundo vespertino soy una reina, un poder con el que pocos pueden hablar y menos hacer un trato. Se preguntaran como llegue a ser la Reina de lo Oscuro, bueno esto comienza con la muerte de mi padre, yo tenía ocho años cuando eso paso. Y mi madre se fue con él, tal vez no murió en ese entonces, pero yo sabía que su alma no estaba conmigo. Caímos en la banca rota y a ella no le importaba, yo a partir de ahí entre en el mundo vespertino para mantenernos, hasta que el día de mis quince años se suicidó.
Mi custodia pasó a mis tíos.
Jane y Arthur Crawford, seguí a escondidas en contacto con Scott y mis negocios, hasta que a mis diecisiete mataron a Arthur y me volví más activa, gracias a que mi tía simplemente no tenía tanto tiempo para vigilarme, ni podía ponerme guardaespaldas.
Pero hoy a mis veintidós años de edad, soy toda una leyenda hecha realidad.
Recibo otro mensaje.
Está entrando.
S.F
Lo diviso rápidamente desde mi punto privilegiado con vista a todas las entradas, salidas y el club en general. Lo estudio mientras se abre paso entre el gentío de la pista y me impresiona bastante.
Piel inmaculada de alabastro, vestido de n***o, sin duda armado. Porte de un hombre entrenado, pelo castaño claro y ojos de vampiro; refulgentes zafiros. Es interesante que aunque haya tratado antes con vampiros, ninguno con ese porte, este está mejor entrenado, lo que indica un rango mucho más alto.
Además su ropa es de marca, diseño italiano, las mejores telas y cuero sintético de calidad, térmico. El tipo es una combinación de aristócrata y soldado, sin duda peligroso y bueno con esos kukris que lleva en la espalda. Sube las escaleras y se sienta frente a mí en el reservado.
Espero tranquilamente a que hable, porque si me ha estado buscando por algo será.
— ¿Tu eres la Reina de lo Oscuro?— pregunta, con una voz que se me hace conocida por alguna razón.
—La misma— respondo sin inmutarme.
—Soy Max y no sabes a todas las personas que he tenido que contactar antes de obtener una cita. Y eso ya es una gran proeza, porque a menudo recibo las respuestas de forma directa e inmediatamente.
Sonrió sin emoción alguna. Si quiero sobrevivir, tengo que ser fría como el hielo.
—En el mundo vespertino nunca encuentras respuestas de forma inmediata, a menos de que seas muy poderoso— hago una pausa— y tu Max tienes pinta de ser poderoso, pero no precisamente en estos menesteres, lo sabría si lo fueras. Entonces ¿qué quieres, novato?
Sus labios se curvan.
—Hace mucho tiempo que nadie me llama novato— me pasa una tableta.
La cojo y comienzo a ojearla. En ellas aparece Trenton, vampiro poderoso en las calles, tiene muchos burdeles y vende drogas, también aparece la foto de una chica, una vampira. Una belleza de piel pálida, ojos esmeraldas y cabello rubio claro.
Es muy obvio lo que va a pedirme.
—Ya veo por donde va el problema. Dime novato ¿Qué es lo que quieres exactamente?
—Recuperarla— dice rotundo— necesitamos más información y he escuchado que tú puedes ayudarme.
—Puedo, sí. Pero como todo en este mundo, dicha información tiene un precio, novato.
—Un precio— veo enojo en su mirada.
—Exacto— le paso la tableta— veras, en las calles nada es gratis y mucho menos los enemigos, a quien buscas es un pez gordo con el que nadie quiere enemistarse, dame una buena razón y te ayudare.
— ¿Quieres que te dé una buena razón?— lo veo cerrar sus manos en puños— ella es una niña, robada y que podría estar en un burdel ¿quieres más razón que esa?
—No es nada nuevo novato, cosas como esas pasan todo el tiempo y a familias que no pueden permitirse exigir respuestas. ¿Por qué es este caso diferente?
— ¿Qué quieres?
Sonrió.
— ¿De ti?—asiente— un favor, que podré cobrar como y cuando quiera— extiendo mi mano— ¿Trato?
Aprieta la mandíbula, pero estrecha mi mano y dice las palabras mágicas para dejar mi Marca Oscura en su palma.
—Trato hecho Reina de lo Oscuro.
La marca queda grabada en su piel, como una cicatriz indolora, de una R dentro de una O. Mira su palma con incredulidad y luego a mí.
—Te encontrare no importa donde estés y la marca desaparecerá una vez que haya cobrado mi favor— tomo nuevamente la tableta que trajo consigo y busco las fotos de Trenton.
—Este es Trenton el Embaucador, tráfico s****l y narcotráfico, como dije; un pez gordo en las calles— continuo— normalmente, sus chicas eligen trabajar para él y son tratadas y cuidadas muy bien. Un solo cardenal a alguna y estas muerto.
—Pero tenemos confirmación de que él tiene a la chica que busco.
—Sí, sus chicas eligen trabajar para él. Pero eso no quiere decir que de vez en cuando no haya secuestros, sobre todo son cosas que hace su hermano pequeño Craig, quien es mucho más novato que tú, Max. Él es quien hace estas estupideces, como secuestrar a una vampira importante, para sí mismo o venderla.
— ¿Dónde encuentro a Craig?— exige, pasando por alto mi suposición.
—No quieres encontrar a Craig, si no a tu chica y ella— señalo su foto— solo puede estar en la cabaña de entrenamiento personal de Craig, posesión de la cual la mayoría desconoce su ubicación.
—Pero tú sí la conoces.
—Eso es un hecho, te escribiré la dirección. Pero hay una condición— le advierto— debes entrar, llevarte a la chica y dejar un mensaje, listo. Craig debe salir vivo de esta.
— ¿Por qué?— está enojado otra vez.
—Porque este es su strike tres, dale una golpiza y después su hermano se encargara de él. Tiene inmunidad, por lo que no puedes matarlo. Hay que respetar las reglas de las calles novato, o mueres.
—Está bien— gruñe— no matare al tipo.
—Que bien que nos entendemos— saco un bolígrafo de mi abrigo y escribo la dirección— y recuerda, tú no obtuviste esta información de mí.
Le lanzo un beso mientras se marcha y luego la sombra que está detrás de mí se sienta a mi lado.
—Normalmente eres más cooperativa con estos casos— dice Scott.
—Max necesitaba esa bofetada, si no nunca me habría hecho caso, todo lo que hice fue más para su bien que para el mío. Lo sabes.
—Lo hago, él es Maximus próximo líder vampírico. Quinientos cuarenta y nueve, se rumorea que es honorable y todo un caballero blanco de brillante armadura, aunque tiene un carácter difícil, formación de soldado y un hijo de puta peligroso.
—La chica ¿es su hermana?
—Sí, no he podido averiguar mucho más sobre ella. Pero por lo que sé, no ha salido al mercado, debe de seguir en entrenamiento. Pero no sé si ilesa.
—O viva.
—O viva— coincide— ¿cómo se comporta el guante?
El guante al que se refiere Scott, es uno que él mismo creo, de alta tecnología y es el que me permite dejarles mi Marca Oscura a los que me deben favores. De alguna manera logra hacer que las células de la piel se reacomoden para formar la marca y luego deshacerla, a mi voluntad.
— Bien, ¿Cómo van los otros clubes?
—Como la seda, también la joyería— hace una pausa— encontramos a un estúpido tratando de vender drogas pinchadas en el club, pensé que querrías encargarte personalmente.
Odio que cualquier otro venda su mercancías en mi club, algunas matan gente a diestra y siniestra, creando una mala reputación entre los consumidores, la única droga que se vende en el club es la que me traen de Sudamérica, punto. La joyería es perfecta para lavar el dinero obtenido y así no llamar la atención de las autoridades sobre el club.
Pero claro, no es la única actividad ilícita sombre la que tengo cierta participación.
—Por supuesto— miro a Scott— Escúpelo, sé que tienes algo que te mueres por decir.
Sonríe a medias.
—Alguien quiere alquilar el club para Halloween.
Arqueo una ceja.
—Sé que no te gusta alquilarlo, pero esta vez nos conviene. Ya lo he discutido con Bruner.
Bruner es nuestro contable, el mejor, leal y más confiable contable. Parte de ello se debe a que tiene un cuantioso sueldo y al hecho de que tiene protección, también es amigo íntimo de Scott. Pero lo que lo hace tan valioso es su don, no puede ser "influenciado" por ninguno de los truquitos vampíricos. Existen pocos vampiros capaces de tales cosas, pero mejor prevenir que lamentar.
— ¿Quién?
—Novato.
Entrecierro los ojos.
— ¿Enserio?
Alza su mano izquierda.
—Lo juro.
—Ok— dirijo mi mirada a la pista de baile y me fijo en un foco brillante de colores neón—Tu Barbie de neón está aquí.
Scott maldice antes de ir en su búsqueda. Barbie de neón, también conocida como Molly es la ex de Scott y no lo deja en paz. Creo que no le ha llegado la notificación de que ya no están juntos. Sonrió con malicia ante un plan para alejar a la ex loca.
Le envió un mensaje a Scott.
Yo puedo deshacerme de tu Barbie de neón.
¿Cómo?
S.F
Bajo de la zona VIP y los encuentro en un área alejada del bullicio, cerca de los baños. Molly sigue chillando y suplicando para cuando me apoyo en el brazo de Scott.
— ¿Qué quieres Molly?— interrumpo lo que sea que estuviera diciendo.
Al verme se pone pálida de forma inmediata. Molly nunca ha tenido las agallas para enfrentarse a mí, porque ambas sabemos cuál sería el resultado.
— ¿Q-Que?— veo temblar su labio inferior.
—Corta el rollo, ambas sabemos que todo esto es un simple acto. Uno muy estúpido he inmaduro si me lo preguntas— la señalo— ¿Por qué no dejas de suplicar y te vas? ¿O no tienes dignidad alguna?
Me mira y puedo ver la furia en sus ojos. Esa es la cosa con Molly es una buena actriz, puede parecer tierna he incapaz de dañar ni a una mosca, pero es una verdadera zorra y Scott no lo supo hasta que le entregue imágenes de su tierna Barbie de neón poniéndole los cuernos. Me muevo para apoyarme directamente en el pecho de Scott, quien rodea mi cintura con sus brazos. Ella mira nuestra postura antes de liberar su enojo.
Va a darme una bofetada, la cual detengo con un simple gesto.
—No olvides con quien tratas Molly— aprieto su muñeca. Fuerte— no puedes venir a mi club, montar una escena y luego intentar darme una bofetada. Te lo dejare pasar niña, pero tienes prohibida la entrada y desde hoy retiro tu inmunidad.
Se horroriza y veo las lágrimas sin derramar en sus ojos.
—Tú no puedes hacerme esto— mira al hombre detrás de mí— ¡¿La vas a dejar hacerlo Remy?!
Ni siquiera le ha dado su nombre real, pero bueno, somos pocos los que lo conocemos. Siento a Scott encogerse de hombros.
—Tú te lo buscaste preciosa.
Sale corriendo ofendida, con su orgullo aplastado y lágrimas en sus ojos. Ella gozaba de inmunidad por ser la novia de Scott, pero ahora ya no la tiene y en el fondo sé que eso es lo que más le duele, saber que no podrá pasearse por las calles sin miedo y saberse intocable. No más mundo vespertino para Molly.
—Gracias— Scott besa mi cuello antes de apartarse.
— ¿Por qué no vamos con los estúpidos vendedores?
Asiente no muy animado.
Tres horas después termino mis deberes por esta noche y me dirijo al apartamento. Lo encuentro todo a oscuras y es entonces cuando me llaman.
— ¿Hola?— contesto.
—Hola Isobel, perdona que te moleste a esta hora, seguro te he despertado. Pero quería avisarte que mi hermana ha tenido un accidente y bueno, no va a venir este fin.
—No hay problema Esteban, espero que tu hermana se mejore y la próxima vez no llames tan tarde— podría haber estado todavía en el club.
—Ah sí, claro. Nos vemos— cuelga.
Miro mi teléfono extrañada, son las tres de la madrugada. Puede que Esteban no necesite dormir tanto como un humano, pero normalmente tiene consideración hacia aquellos que si lo necesitamos. Aunque pensándolo bien, no he tenido una noche completa de sueño desde hace mucho.
Vuelvo a bañarme antes de acostarme para dormir plácidamente.