Capítulo 2
– ¡Ay! – si pudiera reírme lo haría, suelto un lamento tan falso cada vez que me rosa las heridas y lo que es peor, es a propósito, porque pone una cara de pena al ver mi cuerpo mientras me ayuda a cambiarme, Y lo que si me divierte es: ahí viene la lluvia de disculpas de mi hermana.
– Lo siento. Lo siento. Lo siento – quiero reírme, pero he de contenerme, porqué aún tengo las costillas magulladas y me han quitado los puntos. Tengo un brazo con escayola, cuatro costillas sujetas, heridas por cada parte de mi piel visible, sobre todo en mi abdomen y cardenales por todo el rostro y cuerpo. Hoy me han dado de alta.
– No es gracioso – me dice al ver que estaba jugando, intento rascarme y me da un manotazo.
– No hagas eso – me reprende.
– Si hermana.
– Si te rascas te infectaras, mamá tiene algo que te ayudará.
Mi nombre es Natalia kal casteld, hoy cumplo 24 años, me siento como una señora que le ha tocado vivir demasiado. Pero si pudiera resumir toda mi vida sería lo que soy ahora.
Mi hermana Brisa y yo, crecimos juntas en el refugio para W. T. S. (refugio de derechos de la trata de blancas) técnicamente no compartimos ningún lazo sanguíneo, ni parentesco, su piel es chocolatada, su cabello oscuro, ojos oscuros, de un cuerpo exuberante que persiguen todos los hombres.
En fin (suspiro de puro fastidio) nos rescataron a los 6 años de un deshuesadero abandonado en rusia, a los 7 mío y 10 de ella, no encontraron a nuestras familias, decidimos unirnos al grupo para rescatar a otras chicas o chicos sirviendo "Como señuelos" en nuestra adolescencia, la abogada y trabajadora social, quien nos adoptó después de un tiempo, hizo bien su trabajo, nos peleó papeles y una residencia en New York al ser mayores de edad.
Durante nuestra estancia en el refugio conocí a Mickey John Ress Tercero, hijo del director de los refugios y arquitecto, fue un momento de conexión instantánea y cada vez que iba nos mirábamos, hasta que un día él fue el primero en hablarme, fue algo perturbador, aunque supo manejar la situación con normalidad y eso me gustó, desde entonces hablamos y se ha vuelto inseparable de mi, los días de visita íbamos a su casa a jugar con sus videojuegos, Brisa y el no se llevan bien, pero la madre de Nick y ella se entendieron mucho y su familia se convirtió en la nuestra desde entonces. A pesar que Itzy insistía que podríamos vivir en su casa, ya que con madre vivimos unos años en Washington DC. mi hermana si acepto, pero yo fui más orgullosa y me negué, trabaje para hacerme de un departamento y vivir independiente. Aun así seguí frecuentando a la familia. Adore al abuelo Edmund hasta que falleció, me agrada la madre de Nick, una mujer que se ha encargado de embellecer el apellido de su esposo y el señor Ress que es un genio de la construcción.
Ya que no poseemos ni queremos recordar nada de nuestro cautiverio. Nuestros estudios los realizamos como ayudas gratuitas del gobierno, nos negamos a ir a escuelas privadas, aunque Amy podría permitirselo, el instituto tuvimos que trabajar para adquirir nuestro material, yo como mesera en un cibercafé, donde trabajo mi mejor amigo Nick y mi hermana de Niñera en las casas lujosas donde vivimos después de nuestra adopción.
Obviamente superamos todo el pasado oscuro ateniéndonos la una ala otra. hasta el día que decidí unirme al ejército de los Estados Unidos. Cosa que a mamá al principio no aprobó. Brisa siguió con sus estudios en la universidad WSC en legislación. Yo hice carrera en 8 años en el ejército hasta éste día y jamás en mi corta carrera, a mis 24 años imagine terminar con heridas graves de secuestro terrorista, Pero sobreviviré. No pienso dejar que me destruyan.
Mickey John es alto, rubio, ojos azules como el cielo y una sonrisa siempre en su rostro, me fascina su inteligencia, tiene un cerebro para las computadoras, aprende cualquier texto con solo verlo una vez, (igual yo) tenemos memoria fotográfica, pero me encantaba que me dejara entrar al despacho de su padre y hackeaba las redes a kilómetros a nuestra redonda, investigando la vida de otras personas y por muy sorprendente que parezca, a su padre le ayudaba a investigar a quienes querían adoptar a uno de nuestros hermanos, desde dentro hicimos un grupo especial elite, Gracias a él se todo de computación y soy una Hacker, no a la altura de Nick, apodo que se ganó porque ama todas las caricaturas de él programa Nickelodeon.
– ¡Imbécil! – grita Brisa a Nick cuando termina de ayudarme a vestirme.
– Joshua ha preguntado por ti – es su pareja desde el instituto, está enamorado de Brisa y por supuesto ella también. Viven juntos desde hace un año y estudian leyes.
– ¿Y qué quiere? – pregunte en tono borde mientras me ayuda con mis sandalias. Ella frunce sus cejas.
– Quiere saber si cuando te recuperes piensas vivir con nosotros o con mamá.
– ¡Por veles! apenas estoy saliendo del hospital – si, El tono es una cruda burla – Dile que "NO" pienso vivir con ustedes "Y JAMAS” me acercaré a ella, (mentiras, no quería ser una pesadilla justo ahora) da lo mismo.
– Es muy guay que la nueva ley los proteja – cambio de tema porque ya conocía cuando me irritaba algo.
– Solo para los heridos de guerra Brisa – al escuchar mi tono, veo como una sombra de tristeza se refleja en sus ojos, aparta la mirada y me abre la puerta – Es. Una. Puta. broma verdad.
– Hola Naty – Nick sostiene una silla de ruedas con una sonrisa de oreja a oreja que lo empeora todo -– Tengo que advertirte. Eres noticia nacional.
– ¿Qué demonios quieres decir con eso ? – digo sentándome de mala gana porque justo ahora no puedo defenderme y huir de ellos.
– Bueno ¿Es que acaso no has visto las noticias?
– No idiota. Estuve inconsciente la mayor parte.
– Es que tus videos... Ya sabes... Fueron transmitidos en vivo... También tu rescate – por la cara de horror de Brisa y seguramente la expresión asesina que debo tener, Nick retrocede y Brisa comienza arrastrar la silla hasta bajar un ascensor. Por lo que parece una eternidad las puertas se abren y Escuchó el escándalo mucho antes de entrar a la sala de espera.