Era mas de medio día cuando Koral volvió a casa, cuando escucharon el sonido del auto al derrapar en las piedras tanto hijo como padre corrieron a recibirla, ella llevaba una muñeca de sirena igual a ella en los brazos, después de haber tomado una decisión estaba más tranquila, además su hermano le había dado su apoyo y eso era lo mejor de todo, cuando se disponía a abrir la puerta esta se abrió. - Koral, ¿por qué tardaste tanto?, mi papá está insoportable – Hugo fue el primero en quejarse, Aydan lo miró queriendo darle su merecido. - El insoportable eras tu – luego le tomó la mano a Koral - ¿fuiste donde tu hermano? – ella sonrió. - Si, Sarah te manda esta pequeña Koral, mira le puso un collar de perlas – señaló una cadenita que tenía de dije una perla negra, Aydan arrugó las cejas. -

