Cuando las dos sirenas principales del clan noreste salieron de sus habitaciones con su manto de compromiso anudado al cabello se hizo un silencio sepulcral en el gran salón, Azariel apretó los puños con tanta fuerza que los nudillos se le vieron completamente blancos, inmediatamente se acercó a Koral y la tomó de un brazo arrastrándola a un rincón. - ¿Qué crees que estás haciendo? – ella lo miró con cara inocente. - No entiendo de que hablas – él levantó la mano para golpearla pero escuchó a su alrededor el murmullo de varios habitantes que estaban mirándolos. - Si crees que vas a sabotearme estás equivocada – Azariel hizo esa horrible mueca que parecía una sonrisa y la tomó del brazo nuevamente llevándola con él hasta la mitad del salón. Destan el segundo tritón del clan del noroeste

