Cuando me desperté al día siguiente. Sonreí de estar de nuevo en casa, era tan gratificante de ver a mi hermana y Jamie de nuevo. Randy me había tomado por sorpresa al ir por mí a rescatarme, estaba segura de que no iría porque no significaba nada para él, pero me sorprendió al hacerlo y más cuando me besó. Todavía seguía lastimada por su distancia y todo lo que hizo para herirme, no quería volver a pasar por ello. Así que tendría que hablar con él. Me vestí y bajé a la cocina donde encontré a mi hermana y a Emma hablando juntas. —¿Emma? —pregunté sorprendida. Ella se giró con una sonrisa en su cara y corrió a estrecharme en sus brazos. —¡Oh, por dios, si eres tú! No sabes cuánto te extrañé, Becky. —Unas lágrimas saltaron de sus ojos, me miró con cariño. —También te extrañé

