Más de veinte minutos y ella aún no ha regresado. Yo he seguido hablando con la recién llegada a mi lado. Recelosa, un poco distante, pero al menos he sido educada y he mantenido la conversación con ella las veces que se dirige a mí y me habla o me hace alguna pregunta. Sí, yo he sido muy educada pese a mis ganas ardientes de golpear a su acompañante, el cual es mi cuñado. No es que odie a Zeus West, pero sin duda está lejos de ser alguien de mi agrado y si cruzo palabra con él, se debe a que supuestamente, yo nada sé, por respeto a Eros, y por último, a sus padres. Pero si estuviera en un desierto y él necesitara un vaso de agua para poder vivir, sin duda alguna se lo negaría solo por haberle roto el corazón a mi hermana. Así de simple. Me levanto de mi lugar con una sonrisa en mis la

