En mi habitación

1948 Palabras

Sus manos van a mis tetas, las aprieta así por encima de la tela de la camiseta robándome un suspiro, pero el jadeo que brota de mi garganta es el que lo hace gruñir contra mi boca porque me resulta demasiado placentero sentir sus anchas manos en mi trasero. Aprieta mis nalgas, las amasa con fuerza y en cada apretada, es un jadeo que yo dejo salir contra sus labios. Me pego más a su cuerpo para sentir la erección en medio de sus piernas y como él sabe lo que quiero, me carga en sus brazos, tan fácil como respirar, afincándome con fuerza contra ella y yo por supuesto que me restriego aún más. No nos estamos besando, ¡nos estamos comiendo a besos! ¡Y Dios! Señores besos, me está dando este hombre. El frío de la superficie de la encimera no me estremece ni un tantito de lo caliente que esto

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR