Un roedor astuto

2198 Palabras

—Tiene rato que se quedó dormida, tía —susurra mi Ice Queen muy bajito—. Y sí, ya cenó. No me muevo, me concentro y solo le ruego a Santa Taylor que a mi madre no se le ocurra venir a darme un beso de buenas noches como en los viejos tiempos. —¿Acaso huele a perfume de hombre? —Emett estuvo aquí —suspira—. Se fue hace como quince minutos —ahora bosteza—. Yo me iré a dormir, tía, estoy cansada. ¿Tú te irás a dormir ya? Para acompañarte a tu habitación... —Tranquila, ve y descansa, cariño. Yo dormiré con mi Leoncia esta noche —musita. «Ya, me morí» Los latidos de mi corazón retumban en mi cabeza, siento que mi alma ha abandonado mi cuerpo y hasta la calentura se fue con ella, dejando aquí un cuerpo frío, tieso, inerte. Mis sienes palpitan mientras oigo cómo se despide de Mali y cuando

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR