Capitulo 31: Regreso a casa Regresamos al auto del coronel para irnos íbamos en silencio unicamente con la música de la radio sonando, era algo incómodo el ambiente, él no hablaba y yo mucho menos. De repente recibí una llamada, tomé mi teléfono y vi que se trataba de Darwin; el vecino de enfrente, de seguro era porque no fui anoche a la entrevista. —Hola —dije al contestar—, perdón por no poder asistir ayer. Noté que el coronel McDonald me miró de reojo. —Tranquila —dijo Darwin—, igual se tuvo que suspender las entrevistas por la lluvia. —¿En serio? —dije y la noticia me hizo sonreír porque no me la perdí, tenía oportunidades. —Si, corres con suerte —dijo Darwin—, así que preparate hoy con una ropa bien sexi, ya sabes, mostrando un poco de escote y piernas. ¿Uh? —¿Y eso por qué?

