Capitulo 30: El primo del coronel Bajé las escaleras de la enorme y elegante casa, solo pensaba en lo que había pasado esta mañana con el coronel McDonald, sus dedos en mi feminidad, la intensidad, la calentura, todo se sintió tan... Guao. Era eso, GUAO. Pero era esto, no iba a ceder con él nunca más, el coronel McDonald no iba a obtener más nada de mí que no fuera mi trabajo. Nos atraíamos, eso era evidente, pero sus señales eran muy confusas y eso no me gustaba nada. Entré a la cocina al ser seducida por el olor a un rico café, cuando entré, ahí estaba la mamá del coronel y otro chico que no había visto antes. —Buenos días —dije. —Hola Luz Mariana —dijo la señora Ana—, ¿como estás? —Muy bien. —dije. —Ven siéntate a desayunar —dijo ella colocando pan en la mesa—, él es mi sobrin

