Apenas iban habían pasado dos semanas de haber salido de Baalos debido a que Calisto no se encontraba muy bien de salud, después de una larga noche emprendieron de nuevo el viaje cuando el sol apenas comenzaba a asomarse entre las montañas, la temperatura era muy baja y Calisto podría notar el hormigueo en sus manos, estiró los dedos tratando de desentumirles no sin mucho éxito. - Maldita sea. Exclamó Stavros. Todos se giraron para ver qué le sucedía. - ¿Que sucede?. le preguntó Altair. - La puta que contraté antes de salir de Baalos me ha robado mi collar. - Es culpa tuya por involucrarte con esas malvadas mujeres de baja moral. Señaló Juno. - Aaaah... cállate. - ¿A dónde fuiste toda esa noche? Con la prostituta no estuviste ya que le ví con unos soldados más tarde. Al parecer t

