Fen estaba de mal humor, llevaban poco más de dos semanas de campamento, la batalla que se había previsto tuvo que ser pospuesta debido a las inclementes tormentas que habían azotado Medraz. Ambos bandos habían llegado a ese acuerdo ya que a duras penas uno se podía mover sin doblarse a la mitad por los fuertes vientos, todo estaba cubierto de nieve y ni siquiera se podía ver a unos cuantos metros de distancia. Habían llegado dos mil hombres más desde Baalos, si el clima seguía así les daría tiempo de reunir más brazos. Para el atardecer parecía que la tormenta había cesado del todo, el cielo se abrió poco a poco, sin embargo comenzó a helar más que antes. - Moriremos congelados. Sentenció Simeón. - Clint... ¿Porque has tardado tanto?. - Fuí a recorrer los al rededores para cerciora

