Karlf miraba a Altair con inquietud, sin embargo creía en cada una de sus palabras. El joven se postró frente a el de rodillas. - Merezco la muerte. - Sí. Altair apretó los puños. - Sin embargo esa no es decisión mía. Tu vida no me compete a mi. Tu sentencia depende del juicio de Calisto o de Fenhir. Fen miró a Cal y luego exclamó. - Tu castigo será que vivirás toda tu vida al servicio de la corona de Fallhan y Baalos. Sin descanso alguno. Aún siendo Conde tus labores tendrán que depender del criterio de las coronas, no podrás tomar decisiones sin antes haberlas consultado con nosotros primero. Cualquiera cosa que desees hacer, incluso si deseas ir a hacer un pequeño viaje a un pueblo cercano nos lo harás saber. Así mismo te será negado el matrimonio por elección, éste será por

