Cal se agachó un poco para evitar ser visto y se puso detrás de una roca de consistencia cuestionable, por alguna razón daba la impresión de ser hueca dado a la superficie porosa. Entonces observó con sigilo lo que había delante suyo, más bien… quienes se hallaban delante. Eran tres sujetos de apariencias peculiares, aquel trío era compuesto por sujetos de baja estatura y complexión robusta. Dos tenían cuatro patas de cabra y uno tenía unas extrañas piernas parecidas a las de una avestruz. De rostros feúchos y toscas facciones, aquellos seres parecían absortos en su acalorada discusión. Uno de ellos pegó un fuerte grito de rabia y le propinó al de las patas de ave un fortísimo puñetazo, haciendo que el pobre fuese a dar al suelo totalmente de espaldas. Cal aguzó el oído en un vano in

