*Samantha* Miro mi reflejo desnudo en el espejo de cuerpo completo del baño y la verdad es que no estoy nada mal. A pesar de estar con un enorme balón como vientre, mis senos están perfectos, redondos y grandes como un par de melones; mi piel sigue siendo lozana y mi trasero redondo como durazno (aunque no pueda ver gran parte de él). Ya estoy lista para bajar a comer con la familia de Leonard, que por ahora solo he conocido a la madre y me cae muy bien, espero que los hermanos sean igual de amables. Salgo para encontrarme a mi esposo falso sentado en la cama, contemplando el anillo en su mano izquierda. Se que todo esto es una farsa, que la verdad no se porque se me ocurrió, pero a él parece encantarle la idea y eso me hace sonreír. -Estoy lista ¿Bajamos? - le dedico una cálida sonris

