Dominic observó con creciente incomodidad la interacción entre Fabián y Violet. Vio cómo el muchacho le sonreía con un interés evidente, y cómo ella parecía encantada de recibir su atención. Un sentimiento de molestia se apoderó de él, aunque no lograba entender bien por qué. A medida que la cena avanzaba, Dominic se hundía cada vez más en su silencio, apenas levantando la vista de su plato. Le costaba trabajo concentrarse en la comida, pues sus ojos parecían imantados hacia Violet y Fabián. Cada vez que el joven le dirigía una mirada o un cumplido, Dominic sentía una punzada en el pecho. No podía evitar notar lo animada que se veía Violet, riendo y hablando con Fabián como si fueran viejos amigos. Algo dentro de él se retorcía con cada interacción, pero él se esforzaba por mantener la c

