Violet se había levantado temprano a pesar de no haber pegado un ojo anoche. Sentía el cansancio hacer mella en su cuerpo, pero se obligó a salir de la cama apenas los primeros rayos del sol se colaron en la habitación. Aún con la pijama puesto, se dirigió a la cocina a preparar el desayuno. Quizás no sería la mejor comida en comparación a las de su tía Regina, pero lo importante era el detalle, ¿No? Pensó. La joven cortó el tomate en finas rodajas, procediendo luego a hacer lo mismo con la cebolla. Cuidadosamente, colocó ambos ingredientes sobre la rebanada de pan integral. Dudó por un momento si Dominic preferiría que agregara espinacas, pero finalmente optó por limitarse a la lechuga y el jamón. Luego, se dispuso a preparar un desayuno más elaborado. Batió con destreza los huevos y

