Grace. Al otro día, me desperté con los rayos de sol golpeando mis mejillas. Me levanté y entré a la ducha comenzando mi rutina diaria. Una vez que estuve lista, tomé mi mochila y manejé hasta el instituto. Mientras caminaba a mi salón y entre medio de camino me topé con Oliver, paré de inmediato y me quedé mirándolo, congelada como una tonta. Él me miró por unos segundos y paso a mi lado sin mirarme, con la cara inexpresiva. ¿Qué demonios está pasando? Algo está mal, sin duda alguna. Es un Oliver versión popular, es un Oliver distinto. Me voltee a verlo a él y a todas las chicas revoloteaban a su alrededor. Al diablo con Oliver Murphy, era casi una causa perdida. Esperaba dentro de mí que no fuera una causa perdida por completa. Seguí caminando y llegué a mi salón, me senté en mi asie

