Grace. Desperté con el exquisito aroma de Oliver. Me levante y le quede mirando como una boba, bese con cuidado sus labios para no despertarlo y me fui a bañar, minutos después, salí con una toalla blanca enrollándome el cuerpo. Entre a mi cuarto y Oliver estaba despierto revisando mi armario ― ¿No tienes algo mas varonil? ― Preguntó. ― No, nunca tuve hermanos. ― Dije, al mismo tiempo que me ponía unos jeans y un abrigo. ― Tendremos que pasar por mi casa, entonces. ― Dijo. ― ¿Cómo se vería si llegara a tu lado con la misma ropa de ayer? ― Terrible, la gente no podría parar de hablar de nosotros. ― Dije, con un claro tono teatral. ― Me pongo los zapatos y estamos listos. Y apenas lo dije, terminé de amarrarme los cordones y salimos en dirección a su casa para que pudiera cambiarse. Mi

