Nick se sentó en el sofá con su madre, no, no estaban en casa, sino en una oficina enorme donde debían de esperar a algunas personas más. Estaba nervioso, su madre jugaba en su celular, Nick no quería ver el suyo. Sobre todo con el asunto de... bueno, esa jodida publicación. Diego y Pato le habían dicho que no dijese nada acerca de su falsa disculpa para no causar un problema en ese día. Podría revelar su versión una vez hablase con las personas que estaba a punto de conocer. ¿Qué pasaba si no resultaba bien su reunión? ¿Nunca podría redimirse? Se removió varias veces con nerviosismo, mirando la elegante oficina donde lo habían citado. No veía a nadie que pudiera ser de su edad. Se comenzó a comer las uñas y entonces escuchó la voz de una mujer hablarle a él y a su madre. —Perdón por l

