Julia jugaba con su cabello sin dejar de ver por una ventana de uno de los pasillos. De alguna forma había logrado pegarse a la cara tres pegatinas de caritas sonrientes. Morgan llegó a su lado en el mismo estado, con pegatinas en su rostro. —¿Aún no bajan? — Preguntó a su amiga. Ella negó con un gesto de cabeza. —¿Por qué no me presentas a tus amigos? Morgan se removió incómodo. —Ya conoces a Blake, me matará si nos movemos de aquí. —Blake can suck my... —Además, ya conociste a Sam — la interrumpió Morgan —, los demás son idiotas, te van a decepcionar. —Ah, sí — respondió ella recordando a la chica que le había dado el uniforme. Sonrió malévolamente —. Entonces solo tengo que esperar a que su clase empiece para ver al resto. —¿Piensas entrar? — Tartamudeó Morgan. —Pero claro que

