ETERNO| CAPITULO 26

3288 Palabras

ROMA, ITALIA. Luca vió su copa. Había bebido un par de ellas y suspiró agobiado. Todo lo que había pasado por Gabriella, desde su actitud hasta la forma en cómo lo veía era su culpa. La chica había llegado con esos ojos avellana cargados de toda clase de esperanza y al final, a menos de dos meses, lo único que encontraba cada vez que la veía era resentimiento. Se había calmado. Había hecho terapia de respiración y con la cabeza más fría se dijo a sí mismo que Gabriella había dicho todo eso solo para enfadarlo y para probar su punto de los celos. Le había dicho muchas cosas y todas ellas lograron su objetivo, enfadarlo. Había sentido celos muchas veces, pero siempre eran celos pasajeros y nada intensos, pues sentía que nada ni nadie era mejor que él y las mujeres siempre solían

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR