—No sé qué mierda haces aquí, pero deberías irte. Nickolas soltó una carcajada mientras se acercaba a nosotros —. No Oliver. Lo que pasa, es que estoy aquí por mi bebé. Apreté la mandíbula y lo miré de arriba a abajo. ¿Quién diablos se creía? —Aquí no tienes ningún bebé. Lárgate. —Jacob, cariño, vamos a casa —Nick trató de agarrar la mano del rizado, pero este se apartó—, no quiero una escena. —No es una escena —susurró Thomas mirando al suelo— yo — yo no quiero ir contigo. Pasé una mano por mi cabello y exhalé sintiendo un poco de alivio. Jacob quería estar conmigo. —El problema, es que Oliver no te quiere. Pero ¿qué mierda? — ¡¿Por qué dices eso, estúpido?! —Intervine ofuscado. Mi rostro debía estar rojo de la furia y no me importaba. —Porque si tanto amas a alguien, no debería

